Levanten las patas que paso la escoba
Así estamos, demasiado kilombo adentro de la calavera como para poder hacer algo en medio del desorden... No queda otra que limpiar afuera y hacer lugar para poder, despues, organizar el kilombo que hay adentro. Eso y las ganas de ladrar y correr tras las ruedas de los autos. Y las orejas al viento.